La historia sube a escena

 

De San Martín a Perón, los teatristas se muestran cada vez más interesados en los símbolos del pasado nacional

Lunes 1 de setiembre de 2008 |

Por Laura Ventura
Para LA NACION

A la crónica de los hechos del presente se la conoce como periodismo; mientras que al relato de los hechos del pasado se la llama historia. Los protagonistas de la actualidad aparecen en los medios de comunicación, y los de antaño, en manuales y en libros de textos. Sin embargo, gracias al teatro, aquellos personajes cobran vida, algunos convertidos en mito, en villanos o en símbolos nacionales.

Los fantasmas de José de San Martín, John Whitelocke y Carlos Pellegrini rondan la cartelera porteña del siglo XXI. “A veces, los personajes o las circunstancias de lo real tienen, paradójicamente, una gran potencia imaginaria que resulta inaprovechable”, considera Pacho O Donnell, experto en la materia, quien acaba de publicar Teatro, una recopilación de sus obras, entre las que se encuentran las piezas históricas La tentación (en torno a la figura de Manuel Dorrego) y El encuentro de Guayaquil, ambas de gira por el interior del país.

Rosario Zubeldía dirige Whitelocke, un general inglés, basada en el texto de Jorge Castelli (ganador del premio LA NACION Novela 2000). Desde hace un par de semanas, se presenta en el Cervantes, pero el proceso de gestación comenzó hace un año y medio. El obstáculo para montarla fue encontrar una sala y una producción que pudiese recrear el costoso vestuario y la escenografía. “Al teatro comercial no les interesó nuestra propuesta. Ojalá convoquemos a muchos espectadores. Entiendo que ésta es una obra de texto y, por lo tanto, exige una gran atención por parte del público”, opina Zubeldía.

Comprender lo humano

“No se sabe con certeza por qué el comandante de la Segunda Invasión Inglesa al Río de la Plata [interpretado por Arturo Bonín] decidió no tomar Buenos Aires en 1807, cuando la cantidad de tropas que tenía a su disposición era inmensamente superior a la nuestra. Se propone otra mirada de la historia oficial porque indaga en dos hechos de su vida privada que podrían haber influido en su decisión”, dijo Zubeldía.

Enrique Dacal acaba de estrenar En París con aguacero , texto de Enrique Papatino que narra un posible encuentro entre José de San Martín y Gioacchino Rossini, interpretados por Víctor Hugo Vieyra y Cutuli, respectivamente, en el Teatro del Pueblo. El director destacó que es una ficción que sirve de excusa para volver a escuchar la voz del general y las razones de su exilio. “No necesité una gran producción; en mi caso, apuesto a la química entre los actores”, dijo Dacal.

También en la intimidad del exilio, Leónidas Lamborghini imaginó en Perón en Caracas los días del ex general durante 1956. Jorge López Vidal dirige este unipersonal que se presenta en La Ranchería, con el trabajo de Daniel Di Cocco. A esto se suma el estreno, a mediados de mes, del musical Eva , de Pedro Orgambide, Nacha Guevara y Alberto Favero, en el Coliseo Podestá, de La Plata, y luego, en el Lola Membrives.

Contexto histórico

El tema de las obras históricas suele ser el poder, aunque muchas veces los líderes pasan a un segundo plano y los protagonistas son otros. Señorita Julia , el clásico del sueco August Strindberg, fue ambientado en la época de la Revolución Libertadora en la versión que adaptó y dirigió Claudio Ferrari. “Me interesa la historia original, ubicada en 1898, pero me pareció que había muchos puntos en común entre aquel contexto y el de 1957”, explica. El realizador habla de una “época anodina” en la que parecía que nada ocurría. Esta versión con Laura Azcurra, Carlos Kaspar y Maia Francia le mereció algunas objeciones por parte de la crítica, pero Ferrari habla de una “fuerza épica” que conserva su adaptación.

Carlos Pellegrini aparece como telón de fondo en Pepino el 88 , en el Alvear. El musical de Daniel Suárez Marzal y Federico Mizrahi evoca a la dirigencia argentina a través de esta figura, interpretada por Rodrigo Pedreira; en ella, no es su discurso el que importa, sino recalcar cuán reconocido era el circo de los hermanos Podestá y la eterna atracción de los políticos hacia las mujeres bellas de la farándula.

“En el caso de El Fulgor Argentino, Club Social y Deportivo , el protagonista es uno solo: nuestro pueblo”, dice Adhemar Bianchi, quien junto con Ricardo Talento reúnen casi a 90 personas en escena para recorrer los sucesos de nuestra historia. Este espectáculo de ritmo constante, en cartel desde hace diez años, se actualiza año tras año, y Bianchi pronto incluirá una referencia a este gobierno.

Teatro de opinión

“La historia es siempre una interpretación -opina Norman Briski, director y autor de La posta de los generales -, y por eso no hay que proponer la pedagogía o la didáctica. Aquí se encuentra mi propia experiencia como militante y el modo como pienso al país.” En esta pieza, sólo Manuel Ugarte, político socialista cuyas ideas apasionan al artista, es nombrado de modo expreso.

La pesca , de Ricardo Bartís, es, por su parte, la historia de tres amigos que crearon hacia fines de la década del 60 un club para practicar ese deporte bajo techo. La pieza, con Luis Machín, Carlos Defeo y Sergio Boris, tiene muchos niveles de interpretación, pero quizás el más comentado sea la metáfora sobre el peronismo. “Hay muchas lecturas, y la política es una de ellas, como lo es también la poética, una visión sobre la que trabajé con especial interés para crear un lenguaje original. Estaba preocupado en mostrar a esos personajes que están derrotados”, explicó Bartís.

Hay un límite muy fino en el cual el teatro con temática histórica se convierte en teatro político. Pacho O Donnell considera que se podría juzgar al primero como aquel que alude a eventos lejanos en el tiempo, mientras que el último es el que aborda hechos cercanos. De todos modos, el intelectual aúna ambos géneros en lo que él llama “teatro de opinión”, aquel en que “el autor toma como pretexto algo que sucedió en lo real hace poco o mucho tiempo para construir la teatralidad de alguno de los grandes temas de la vida”.

 

En cartel

 

·     La tentación y Guayaquil… El encuentro, en gira por el interior.

·     Whitelocke, un general inglés, Cervantes, de jueves a sábado, a las 21.30; domingos, a las 21.

·     En París con aguacero, Teatro del Pueblo, Sábados, a las 22; domingos, a las 18.

·     Perón en Caracas, La Ranchería, viernes, a las 21.30 y sábados, a las 22.30.

·     Señorita Julia, en Belisario, sábados, a las 21.

·     Pepino el 88, en el Alvear, de miércoles a domingos, a las 20.

·     El fulgor argentino Club Social y Deportivo, en el Galpón de Catalinas, sábados, a las 22.

·     La posta de los generales, en Calibán, sábados, a las 21.

·     La pesca, en Sportivo Teatral, de viernes a domingos, a las 21.

 

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1045121

 

Más información sobre este tema en nuestra página: “¿Qué hay de nuevo, viejo?”  

 

 

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