La “famiglia unita” en el Buenos Aires de la Revolución

casa_colonialDesde la mirada del siglo XXI, vivir en Buenos Aires a comienzos del 1800 podía ser duro y desagradable, aún cuando se perteneciera a la élite local. Pensemos: la idea de la intimidad, de la soledad introspectiva -la sana individualidad, en fin, era prácticamente un imposible.

Es que la familia extensa (es decir: una constelación de parientes pobres y otros agregados tales como esclavos, empleados varios, “huéspedes” que se tornaban permanentes) era el modelo imperante entre los hogares de pro, de modo tal que la persona crecía rodeada de una parentela nutrida y de variadas categorías. En aquellas casonas de la sociedad porteña solía reinar la  confusión y las barreras de clase eran saltadas sin elegancia por unos convidados irreverentes y abusivos.

Desde el fondo de los tiempos, nos llega la voz -que adivinamos atribulada- del que sería ministro de Rosas, Felipe Arana, que escribió a su suegro y socio, Francisco Antonio de Beláustegui: “(…) ya se cuentan en nuestra familia dieciocho huéspedes entre amos y esclavos, y en ocasiones se aumenta este número con tal insolencia que llega a noticia de mi señora Da. Melchora cuando nos sentamos a la mesa porque mi primo Juan Antonio en sus viajes de Montevideo se arroga la licencia de hospedar a cuántos quiere y entre ellos algunos muy poco dignos de hombrearse con nosotros ya por su poca educación, ya por su demasiada liviandad sin distinguir las gentes con que tratan, ni la casa en que viven, tanto más notable que la localidad de la casa hace público cualquier irregular manejo y proceder, y aunque yo con modos indirectos se los he increpado a ellos mismos, su ningún pudor los ha hecho indiferentes a mis insinuaciones (…). Mientras tanto los niños, incluso Pancho, viviendo con la criada Luisa en una pieza reducida hasta el número de siete, están expuestos a peligrosas enfermedades por el aire infestado que precisamente respiran cuando están en sus camas.”

Si te interesa el tema, podés leer más en: Jorge Myers, Una revolución en las costumbres: las nuevas formas de sociabilidad de la elite porteña, 1800-1860. En: Fernando Devoto y Marta Madero (Dir.), Historia de la vida privada en la Argentina.  Tomo 1. País Antiguo. De la colonia a 1870. Buenos Aires, Taurus, 1999.

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