Imágenes del pueblo, las masas y la gente

Un seminario internacional discutió la representación audiovisual de las multitudes a lo largo de la historia. Se analizó el peronismo, el radicalismo y los totalitarismos.

Por MARTIN W. PRIETO en Revista Ñ

El filósofo inglés Thomas Hobbes nombró a ese hombre hecho de muchos hombres, Leviathan , el Adán de la teoría política moderna. El acto teórico que correspondía a la fecundación era el Contrato Social : en un momento de intimidad originario, las individualidades libres pactan conformar una entidad superior a las partes. Un siglo más tarde, Rousseau le insuflaba un renovado hálito a este sujeto colectivo. La voluntad general es infalible, dijo, pero “debe partir de todos para aplicarse a todos”.

Ya en plena faena del siglo XIX, una vez enterrados buena parte del optimismo y otros paroxismos de la revolución francesa, se estaban definiendo los términos que los científicos aplicarían a los nuevos actores sociales, incesantes hijos de las industrias, las metrópolis, los nacionalismos. Así, el concepto de pueblo perdió algo de su noble idealidad y transmutó en el concepto más prosaico de masa o multitud. El sociólogo francés Le Bon analizó con áspero positivismo este fenómeno en su influyente libro Psicología de las multitudes .

La problemática de las sociedades de masas aparece intensificada en el siglo XX por la fertilidad de los regímenes totalitarios, la ascendiente organización en la lucha por los derechos civiles y laborales, y la difusión de los medios. Estos vínculos se propuso investigar el seminario internacional “Representaciones audiovisuales de las masas: perspectivas comparadas” que tuvo lugar en la Biblioteca Nacional el 29 de octubre y congregó a especialistas de diversas áreas. Fue organizado por Mariano Mestman y Mirta Varela del Grupo Medios, Historia y Sociedad (IIGG-UBA), quienes marcan un punto de apoyo: “Nuestro proyecto (…) propone centrar su indagación en el plano de las imágenes. Partimos de la hipótesis de que las imágenes cuentan con una relativa autonomía respecto de los conceptos y que no son una mera traducción de los mismos.” En ese encuentro, Irene Marrone (UBA) abordó el delicado problema de tomar un sujeto histórico como la masa como objeto audiovisual, en la medida en que tal operación puede ser utilizada para conferir representatividad y consenso a un discurso político. Si esta operación es deliberadamente opaca, puede asumir distintas formas de dominación. En su ponencia dirigió la atención a la diferencia sutil y conveniente en la denominación de las masas que una voz en off hacía en los noticieros argentinos de los 60: como “público”, como “nación o patria” (en ceremonias políticas o religiosas), como “pueblo” o “trabajadores” (en la propaganda populista), como “ciudadanía” (en los actos de gobiernos democráticos o dictatoriales).

Durante la jornada se exploraron los recursos y los límites de cada registro audiovisual (los diarios, la fotografía, el cine) en relación a la producción de sentido político. A este respecto, el abundante peronismo fue tratado por Marcela Gené y Clara Kriger (UBA) en sus respectivas ponencias. Gené habló sobre la evolución de la representación de las masas a partir de la llegada de Perón al poder y su necesidad de mitologizar el origen popular del movimiento, aprovechando los remanentes de la iconografía anarquista y socialista. Llamó la atención sobre un detalle técnico que revela una pauta de intencionalidad muy definida: “en el cine, el recurso sistemático a los planos generales sobreelevados de las multitudes genera el efecto perceptivo de una abstracción que anula el reconocimiento de los sujetos participantes.” Por otra parte, Kriger advirtió cómo la aparición de Perón y Evita en el mismo plano cercano que los trabajadores hace que estos comiencen a tener un grado mayor de identidad.

La televisión también fue protagonista de una serie de ponencias. Lynn Spigel (Northwestern University-Chicago) concentró su interés en la forma en que la televisión estadounidense construyó la relación masa-audiencia, desde la obsesión por dispersarla en la privacidad de la familia hasta una invitación constante a identificarse con una audiencia global a finales del siglo XX. Vito Zagarrio (Universitá degli Studi di Roma 3), trató la cuestión de los peligrosos efectos de la frivolidad en la televisión educativa italiana: “El fascismo se ha convertido en un gran depósito de espectáculo –observó–. El material se presenta manipulado o se lo muestra de manera acrítica, de modo tal que el ‘régimen reaccionario de masas’ aparece fascinante y ‘moderno’”.

También participaron del encuentro investigadores como Gonzalo Aguilar con su ponencia: “El retorno de las coreografías: la aparición de las masas en las ficciones de Hugo del Carril y Leonardo Favio”; Ana Amado habló sobre “Puerta de fábrica. De la escena colectiva de los setenta al retrato post-crisis de la desocupación”; Silvia Romano (Universidad Nacional de Córdoba) se refirió a los “Recursos para la investigación en ciencias sociales: dos archivos de la televisión de Córdoba”; Antonio Medici (Universitá degli Studi di Roma 3 – AAMOD), habló sobre “Los documentales del Movimiento Obrero y Democrático italiano”. Mientras Vito Zagarrio (Universitá degli Studi di Roma 3):”Pantallas de masas. La representación del fascismo italiano en la TV. El fascismo y la representación de las masas. Hubo una muestra de fotografía que contextualizó el seminario organizada por Ana Lia Rey y Cora Gamarnik. Mariano Mestman y Mirta Varela cerraron el encuentro.


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