Cientos de personas transcriben documentos históricos

por Patricia Cohen, en The New York Times

Desde que comenzó a transcribir las monografías del filósofo de la Ilustración Jeremy Bentham hace más de 50 años, el University College de Londres ha publicado 27 tomos de sus escritos -menos de la mitad de los aproximadamente 70 que serán en definitiva, según las estimaciones. Los académicos a cargo del proyecto consideran que ahora se les ocurrió una forma mejor: la tercerización masiva.

Los editores invitaron a todos aquellos que puedan colaborar en la transcripción de los alrededor de 40.000 manuscritos sin publicar de la colección del University College que fueron escaneados y puestos online. En los cuatro meses transcurridos desde que se inició el experimento, 350 usuarios registrados produjeron 435 transcripciones.

Estas transcripciones, que son revisadas y corregidas por editores, se utilizarán finalmente para las ediciones impresas de las obras completas de Bentham.

El Proyecto Bentham es uno de los primeros que ensaya la transcripción tercerizada masiva y que abre al público una actividad académica tradicionalmente poco usual, lo cual genera excitación y también interrogantes. Karen Mason, bibliotecaria de la ciudad de Nueva York, trabaja en el proyecto. “En general le dedico entre 15 y 20 minutos de mi hora de almuerzo”, escribió en un correo electrónico.

Este experimento con la tercerización masiva, que forma parte de la manera en que la tecnología está revolucionando el estudio de las humanidades, tiene el potencial de reducir en años el proceso de transcripción poniendo a la vez cantidades de documentos a disposición del público. 

“Es asombroso”, dijo Sharon Leon, historiadora de la Universidad George Mason de Virginia. Leon y sus colaboradores están trabajando con 55.000 documentos sin publicar del primer Departamento de Guerra de los Estados nidos que se reunieron, copiaron y reconstruyeron para reemplazar los destruidos por un incendio en 1800.

Esta forma de investigación también pone de relieve, por otra parte, que las humanidades digitales se han convertido en una nueva fuente de tensión entre expertos y aficionados.

Max J. Evans, ex director ejecutivo de la Comisión Histórica Nacional de Publicaciones y Registros, dijo que durante mucho tiempo hizo campaña para utilizar la tecnología digital -como por ejemplo poner originales escaneados online- para ampliar el acceso. Pero los editores de documentos tienden a resistirse, dijo.

“No sé por qué no podemos usar las imágenes que tenemos de una manera fácil sin todo el aparato académico”, agregó.

Para Daniel Stowell, director y editor de los Documentos de Abraham Lincoln en Springfield, Illinois, otro de los obstáculos es práctico. Su oficina experimentó contratando a transcriptores no académicos pero produjeron tantos errores que “invertíamos más tiempo y dinero corrigiéndolos que creándolos desde cero”.

Stowell supone que los documentos de Lincoln restantes serán transcriptos en un lapso de 10 a 15 años. Con respecto a emprendimientos más nuevos como el Proyecto Bentham y sus posibilidades de que terminen ahorrando tiempo, dijo: “Soy escéptico”.

Pero Leon es más optimista. “No buscamos perfección”, dijo. “Esperamos una mejora gradual”.

Esta serie de artículos del New York Times analiza cómo las herramientas digitales están cambiando la erudición en las humanidades. Ver: nytimes.com/books

Artículo “intervenido” por Cartelera de Historia (enlaces, ilustraciones, etc.)


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s