Tutankhamón, el faraón salvado del olvido

Rendidos a la fiebre onomástica tutankamónica, vamos a desenmascarar al bello faraón niño. Es preciso decir que, dada la insignificancia de su papel en la historia del Antiguo Egipto, para hablar de él deberemos remontarnos a su antecesor, el revoltoso faraón Akhenatón (1372-1344 a.C.).

Este fue el famoso monarca de Egipto originariamente conocido como Amenofis IV. Soñador y poco aficionado a los tecnicismos del gobierno de su imperio, parece que estaba poseído por un espíritu pacifista e idealista que, como suele suceder, lo impulsó a llevar a cabo la más radical transformación religiosa conocida en aquel reino de imágenes perfiladas: la religión exclusiva del disco solar, Atón, de quien se declaró fanático inmediatamente después de su advenimiento como faraón.

Poseído por su nueva fe, abandonó la antigua capital de Tebas y la llevó a la nueva Tell el-Amarna, cambió su propio nombre a Akhenatón (El que es agradable a Atón) -y así hizo que todos los funcionarios se vieran obligados a imitarlo-, tras lo cual se abocó a la creación de la novedosa religión atoniana de tendencia monoteísta y bastante simple que predicaba el amor a las criaturas y la alegría de vivir (un hippie avant la lettre, diríamos). En tren de imponer la doctrina solar, no sólo relevó a los antiguos sacerdotes de Amón, sino que se le dio por perseguir el culto de las otras divinidades, obsesionado con suprimirlas. La víctima principal de su manía exclusivista fue el gran dios Amón, cuyo nombre fue borrado de todas partes. Suprimió el culto de los otros dioses, y sus nombres jamás volvieron a ser pronunciados. Ay, pero fue demasiado.

Entonces resultó que al final de su turbulento reinado, Akhenatón renunció a su exclusivismo religioso, lo que le causó un altercado con la reina Nefertiti, su esposa, aún más apegada al nuevo culto. La desairada consorte se separó de su marido, causando una división en el seno de la familia. La pareja real tenía sólo hijas mujeres, dos de las cuales estaban casadas. La mayor, Meritatón, con un tal Semenkhkare′ y la segunda, Ankhesenpaatón, con… ¡sí, con nuestro chico Tutânkatón! De los yernos reales se sabe casi nada. Parece que el favorito era el impronunciable primero, pero al parecer murió tiempo antes de su suegro, así que, ¿quién fue el sucesor del rebelde Akhenatón? Pues parece que la reina Nefertiti proclamó a Tutânkhatón y los sacerdotes de Amón, por su cuenta, habían hecho lo mismo. El elegido de todos.

Se sabe que durante los primeros tres años de su reinado, Tutânkhatón prosiguió con el culto al disco solar. Por algún motivo hasta hoy desconocido, luego volvió a la adoración del viejo Amón-Re′, abjuró de sus faltas y adoptó el nombre que lo haría famoso.

El chico vivió seis años en Tebas y murió unos 18 años más tarde, luego de un reinado de 9 años, nos cuenta el viejo libro de Drioton yVandier, Historia de Egipto. Esa es la razón de su deslucida memoria. Fue enterrado en el Valle de los Reyes y su tumba, ya lo sabemos, escapó de la codicia de los saqueadores, llevando a su morador a una fama imperecedera que le queda grande a su persona. Parece ser que tras la muerte temprana del faraón T su viuda, ahora Ankhesenamón, intentó desposar a un príncipe hitita, pero éste no llegó vivo a la boda.

En la tumba no profanada, se encontró un moblaje funerario compuesto por vasos de alabastro de dudoso gusto (dicen los historiadores franceses), a tono con el exceso de motivos decorativos, materiales preciosos e incrustaciones. Sin embargo, nada puede opacar la magnificencia del trono, adornado con las efigies del rey y de la reina y el delicado cofre ilustrado con la cacería de los leones y la batalla donde reluce la figura gallarda del rey en su carro de combate. De la extraordinaria máscara mortuoria no diremos nada, sólo hay que detenerse a contemplarla.

Nora V. Iglesias

Un comentario en “Tutankhamón, el faraón salvado del olvido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s